Su nombre es Cheyenne Rose Antoine y su historia estremeció al mundo cuando en 2015 fue acusada por asesinar a su mejor amiga, Brittney Gargol, en la comunidad de Saskatoon, Canadá.

Lo anterior fue deducido por las autoridades con base en una investigación y una selfie, que fue la prueba contundente de su culpabilidad.
En un principio Cheyenne lo negó todo, incluso afirmó que Brittney se había ido con un hombre que conoció en bar, luego de que encontraron el cuerpo de su mejor amiga en un camino de la localidad de Saskatoon, y a unos metros de la escena del crimen había un cinturón con el que habría sido estrangulada.
Pero la asesina no contó con que un conocido llamó a la policía para delatarla, aunado a la selfie que la llevó a la cárcel.
Tvnotas publicó la imagen fue determinante, pues fue compartida en Facebook horas antes del crimen y en ella estaba el cinturón con el que le arrancaron la vida a Brittney. Entonces no le quedó de otra a su mejor amiga y terminó aceptándolo todo, aunque dejó claro que ese día había consumido alcohol y sustancias tóxicas que hicieron que sus recuerdos no fueran muy claros.
Pero esta semana y después de dos años de investigación, se declaró culpable a Cheyenne y la acusaron de homicidio en segundo grado, por lo que pasará siete años de prisión.