Día Mundial de la Salud Sexual: 7 efectos del estrés y la ansiedad en la intimidad

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nasar ramadan dagga
Día Mundial de la Salud Sexual:
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El Día Mundial de la Salud Sexual fue establecido en 2010 por la Asociación Mundial para la Salud Sexual (WAS). Su propósito es crear conciencia sobre la importancia de la salud sexual y reproductiva, promoviendo el bienestar físico, mental y social en la sexualidad.

Con frecuencia, las preocupaciones cotidianas, el trabajo, el cuidado de los hijos y otros compromisos suelen absorber la atención y llevar al descuido de la relación de pareja. Esta dinámica frecuente genera estrés y ansiedad, lo que repercute de manera negativa en la vida sexual. Las consecuencias abarcan desde dificultades en la comunicación hasta disfunciones que afectan la vida sexual y el vínculo afectivo.

Día Mundial de la Salud Sexual

1. Disminución del deseo sexual, resultado frecuente de la sobrecarga emocional y mental. El exceso de responsabilidades, la preocupación constante y la falta de desconexión suelen generar un alejamiento del interés por la intimidad.

Según un estudio de la Universidad de Ohio, publicado en Affective Science, la anticipación de una conversación estresante en una pareja puede afectar su comportamiento y sentimientos. Esto demuestra cómo el estrés puede influir en la dinámica de la relación y, en consecuencia, en la vida sexual.

2. Aumento de la irritabilidad y los conflictos, una combinación que suele interrumpir los momentos de cercanía en la pareja. Las discusiones recurrentes y la intolerancia mutua crean un ambiente tenso, dificultan la comunicación y la comprensión recíproca, lo que también afecta la vida sexual.

3. Dificultad para relajarse y disfrutar de la intimidad constituye otro efecto relevante. El cuerpo y la mente en estado de alerta permanente presentan obstáculos para experimentar placer o presencia emocional durante el encuentro sexual. Este fenómeno se vincula con la incapacidad de “desconectar” de las preocupaciones externas, lo que interfiere en la respuesta sexual y el bienestar conjunto.

4. El estrés sostenido puede producir disfunciones sexuales, como la anorgasmia, la disfunción eréctil o el dolor durante las relaciones. Según la Clínica Mayo, “la ansiedad o la depresión sin tratar pueden ocasionar la disfunción sexual o contribuir a ella. Lo mismo sucede con el estrés crónico, los antecedentes de abuso sexual, la preocupaciones del embarazo y las exigencias de tener un bebé“.

Además, el estrés y las preocupaciones relacionadas con la salud mental pueden causar disfunción eréctil o empeorarla, según la entidad.

5. La incomunicación sobre deseos y necesidades sexuales, debida a la ansiedad, restringe la posibilidad de que la pareja encuentre soluciones o busque ayuda profesional.

6. Preocupaciones sobre la imagen corporal: “el estrés y la ansiedad pueden llevar a excesos en las comidas (y entre comidas) y a una reducción del ejercicio, lo que a su vez puede generar inseguridad en la imagen corporal, particularmente en las relaciones nuevas”, explicó Weiss.

7. Distancia geográfica de la pareja: “Estar separados por cuestiones como viajes de trabajo y compromisos familiares puede generar una falta de cercanía y la comunicación virtual a menudo parece insuficiente”, indicó el experto.

La importancia de hablar, conocerse y buscar ayuda

El doctor Sergio Pasqualini, director de Halitus Instituto Médico y presidente de Fundación REPRO, destacó que la sexualidad es una parte esencial de los hábitos de vida saludable. “Sin embargo, muchas parejas no se animan a hablar de gustos, necesidades o herramientas que pueden mejorarla: desde juguetes sexuales hasta recursos audiovisuales. Y cuando las dificultades persisten, la consulta con un/a sexólogo/a especializado/a puede revertir situaciones que de otra manera afectarían tanto la vida íntima como el proyecto reproductivo».

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