Este jueves, la selección absoluta de Ecuador firmó una página dorada en su historia futbolística al derrotar 2-1 a su similar de Alemania en la fecha de cierre del Grupo E, conquistando un boleto agónico pero sumamente merecido hacia los dieciseisavos de final de la Copa del Mundo 2026 bajo la condición de uno de los mejores terceros de la competición.
El compromiso, catalogado de alta tensión por los analistas internacionales, estuvo marcado desde los primeros compases por el aliento atronador de la fanaticada de ‘la Tricolor’, que tiñó de amarillo las tribunas y mantuvo viva la fe a pesar del complejo panorama inicial con el que arrancó la jornada.
Ecuador dieciseisavos del Mundial 2026
La pizarra se inauguró de forma temprana en favor del bando europeo por intermedio del extremo Leroy Sané, quien aprovechó un parpadeo defensivo para adelantar a los teutones. Todo apuntaba a un escenario cuesta arriba para el planteamiento ecuatoriano, que arrastraba un inicio de torneo irregular y lleno de dudas estadísticas; sin embargo, la respuesta colectiva fue tan inmediata como contundente.
«La madurez competitiva de los jugadores nos permitió asimilar el golpe temprano y reacomodar las líneas de presión en el mediocampo sin perder la cabeza», destacaron fuentes cercanas al cuerpo técnico suramericano.
Reacción inmediata y golpe de autoridad
Apenas tres minutos después de encajar el tanto germano, el atacante Nilson Angulo sacó a relucir su talento a los 9 minutos para batir las redes contrarias y colocar el empate transitorio (1-1). La anotación no solo devolvió la paridad al marcador, sino que le inyectó oxígeno anímico a un esquema táctico que empezó a adueñarse de los espacios y a complicar la tradicional salida limpia de los mediocampistas alemanes.
Durante la segunda mitad del cotejo, el combinado dirigido por el estratega argentino Sebastián Beccacece demostró una sólida resistencia defensiva, aguantando las embestidas alemanas y apostando al juego de transiciones rápidas por las bandas.
La recompensa a la constancia andina llegó en el tramo definitivo del partido. Corría el minuto 77 cuando el hábil extremo Gonzalo Plata frotó la lámpara, desequilibró en el área rival y selló el 2-1 definitivo que desató la locura en el banquillo tricolor y en las gradas. Con el pitazo final, Ecuador consolida su permanencia en la cita mundialista de 2026 tras superar un examen de máxima exigencia y se prepara para conocer a su próximo rival en las llaves de eliminación directa.
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