El icónico monumento del Cristo Redentor, ubicado en Río de Janeiro, Brasil, se iluminó con una proyección visual en solidaridad con Venezuela, luego de los terremotos ocurridos el 24 de junio.
La famosa estatua, reconocida a nivel mundial, captó la atención internacional al encenderse con los colores amarillo, azul y rojo de la bandera venezolana.
Además del tricolor, se proyectaron mensajes directos y urgentes como “SOS Venezuela” y “Solidaridad sin fronteras. Done ahora”, con el fin de visibilizar la crisis.
Una campaña global liderada por la Iglesia y Cáritas
Esta iniciativa visual no es solo un acto simbólico, sino el inicio de una campaña masiva de recaudación de fondos y suministros. La movilización está coordinada de manera conjunta por la Iglesia Católica y la Fundación Cáritas, organizaciones que han activado sus redes de asistencia.
El propósito central de esta activación es canalizar ayuda humanitaria de forma inmediata hacia las zonas más golpeadas por los movimientos telúricos en el territorio venezolano.
Según los primeros reportes de las organizaciones aliadas, la meta es atender de manera prioritaria a más de cinco mil personas que resultaron damnificadas o perdieron sus hogares debido a los temblores.
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