En un despliegue de gran envergadura nueve presuntos integrantes vinculados directamente con las bandas criminales lideradas por sujetos conocidos bajo los alias de «Alvarito» y «El Chachi», resultaron abatidos.
El enfrentamiento se produjo en medio de una zona de difícil acceso, específicamente en áreas boscosas que conectan los municipios Juan José Rondón, Julián Mellado y Francisco de Miranda.
Según fuentes oficiales, el operativo es el resultado de semanas de inteligencia destinadas a neutralizar a los grupos responsables de una ola de secuestros y extorsiones contra productores agropecuarios de la zona.
Cooperación interinstitucional contra el crimen organizado
La operación contó con la participación de unidades élite del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas(CICPC), el Comando Nacional Antiextorsión y Secuestro (CONAS), el Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (SEBIN), la DGCIM y el Grupo de Operaciones Especiales (GOES). Esta unión de fuerzas permitió cercar a los delincuentes en su propio campamento base.
Al notar la presencia de las comisiones de seguridad, los sujetos iniciaron un intercambio de disparos que se prolongó por varios minutos en la espesura del monte.
Los uniformados lograron repeler el ataque, resultando en la baja de los nueve sospechosos, cuyas identidades aún están en proceso de verificación por parte de los expertos forenses y el Ministerio Público.
Detenciones e incautación de material bélico
Además de las bajas registradas en el sitio, las autoridades confirmaron la aprehensión de dos mujeres, quienes presuntamente formaban parte de la logística del grupo armado. Ambas ciudadanas fueron puestas a la orden de la fiscalía correspondiente para determinar su grado de responsabilidad en las actividades de vigilancia y apoyo a la banda delictiva.
En el sitio del suceso, los funcionarios lograron recolectar una cantidad importante de evidencias físicas que refuerzan la peligrosidad de la organización. Entre el material incautado destacan armas de fuego de diversos calibres, municiones, uniformes tácticos y equipos de telecomunicaciones, los cuales eran utilizados para coordinar las llamadas extorsivas y el monitoreo de las víctimas.
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