¡Abuelita de 105 años conquista su maestría en Stanford!

0
353
nasar ramadan dagga
Abuelita maestría Stanford
Compartir

Virginia «Ginnie» Hislop, se gradúa en Stanford a los 105 años, ha hecho historia al obtener su maestría en la Escuela de Graduados en Educación de Stanford (GSE), más de ocho décadas después de iniciar su camino en la universidad.

Su inspiradora historia nos recuerda que nunca es demasiado tarde para perseguir nuestros sueños.

Ginnie comenzó sus estudios en Stanford en la década de 1940. Sin embargo, la Segunda Guerra Mundial truncó sus planes cuando su novio, George Hislop, fue llamado al servicio militar. Ante esto, Ginnie decidió dejar sus estudios para casarse con George y apoyar en el esfuerzo bélico. Su vida se centró entonces en su familia y en diversas actividades educativas.

Regreso a Stanford y un título largamente esperado:

Tras décadas dedicada a su familia (dos hijos, cuatro nietos y nueve bisnietos) y a su labor en juntas escolares y universitarias en Washington, Ginnie finalmente regresó a Stanford. El camino no fue fácil.

Originalmente, no pudo graduarse porque la guerra y su matrimonio la obligaron a abandonar la universidad justo antes de entregar su tesis final. Sin embargo, un cambio crucial en la normativa de Stanford le dio la oportunidad que tanto anhelaba: la universidad eliminó el requisito de la tesis para la obtención del título. Esto permitió a Ginnie completar su maestría y regresar al campus para recibir su diploma el 16 de junio de 2024.

«Dios mío, he esperado mucho tiempo por esto», exclamó Ginnie al recibir su título de manos del decano de la GSE, Daniel Schwartz.

Una vida dedicada a la educación:

La trayectoria de Ginnie Hislop no se limita a su paso por Stanford. En 1936, comenzó sus estudios en educación y obtuvo su licenciatura antes de pasar directamente a los estudios de posgrado. Aunque su deseo era estudiar derecho, su padre la convenció de elegir una carrera más corta, optando por la enseñanza.

Durante la guerra, Ginnie y su esposo se establecieron en Yakima, Washington, donde George se involucró en el negocio familiar de ganadería. Ginnie, por su parte, se dedicó a mejorar la educación en su comunidad. Participó activamente en la Junta Directiva del Distrito Escolar de Yakima, impulsando cambios significativos en el sistema educativo local.

Un ejemplo inspirador:

La historia de Ginnie Hislop es un recordatorio de que la edad no es un obstáculo para alcanzar nuestros sueños. Su dedicación a la educación, su perseverancia y su espíritu resiliente la convierten en un ejemplo inspirador para las generaciones venideras.

Su logro nos recuerda que nunca es demasiado tarde para aprender, crecer y marcar la diferencia en el mundo.

Noticias Ahora

Puedes seguir leyendo: Crucero rescata a 68 supervivientes y 5 fallecidos de una lancha al sur de Canarias


nasar ramadan dagga