El mundo del entretenimiento televisivo se viste de luto. Anne Schedeen, la recordada actriz estadounidense que dio vida a la paciente y entrañable matrona «Kate Tanner» en la mítica serie ALF, el Extraterrestre, falleció a los 77 años de edad.
La noticia fue confirmada por su entorno cercano, aunque sus familiares han preferido mantener bajo estricta reserva las causas de su fallecimiento.
Schedeen fue una de las figuras más constantes y respetadas de la pantalla chica norteamericana durante la era dorada de las series de televisión. Su carrera artística despegó desde muy joven, abarcando el teatro, el cine y la televisión, lo que le permitió compartir sets de grabación con leyendas de la talla de Rock Hudson y Tom Selleck.
Falleció «Kate Tanner» de Alf Extraterrestre
Durante las décadas de los setenta y ochenta, la actriz se convirtió en un rostro imprescindible para las producciones que se disputaban la audiencia entre las dos costas de los Estados Unidos. Su versatilidad la llevó a formar parte de elencos de producciones de gran impacto global como Emergencia, Simon & Simon, Magnum, Detective Privado, Tres son Multitud y la icónica serie de acción La Mujer Biónica.
Sin embargo, el destino le tenía deparado su rol más masivo en 1986 con el estreno de ALF. La comedia de la cadena NBC sobre el irreverente visitante del planeta Melmac se transformó en un fenómeno de masas internacional. En Venezuela, la fiebre por el personaje se desató en 1988, cuando el canal RCTV transmitió con rotundo éxito las vivencias de la familia Tanner en los hogares venezolanos.
El precio de la fama y su faceta empresarial
A pesar del arrollador éxito y las regalías que le otorgó el personaje de Kate Tanner, la propia Schedeen reconoció en diversas entrevistas en vida que la popularidad de la serie terminó por «eclipsar» su carrera actoral. El encasillamiento dentro de la comedia dificultó que los productores le ofrecieran nuevos papeles protagónicos, relegándola principalmente a roles secundarios en los años posteriores.
«El fenómeno de ALF fue tan inmenso que para el público y la industria dejó de ser Anne para convertirse exclusivamente en la mamá de la familia de ALF», analizan expertos en la televisión de la época.
Ante esta realidad, la actriz demostró su capacidad de reinvención. Schedeen se alejó de los platós de grabación para dedicarse de lleno a su otra gran pasión: el diseño de interiores. Con los años, se consolidó como una de las asesoras estéticas más cotizadas y buscadas por las agencias de bienes raíces de lujo en Los Ángeles y las zonas residenciales más exclusivas de California, demostrando que su talento trascendía las luces de Hollywood.
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