El flan de siempre se renueva con la incorporación del cambur (o banana) directamente en su mezcla, dando como resultado un postre mucho más suave, naturalmente dulce y con un perfume frutal que lo diferencia por completo de la versión clásica.
La magia de esta receta es que la fruta procesada se integra de forma homogénea a la preparación. Al hornearse, desaparece visualmente: no quedan trozos ni se altera la textura característica del flan, pero deja una huella imborrable en su cremosidad y sabor. Además, es la alternativa idónea para aprovechar esos cambures muy maduros que ya nadie quiere comerse solos en casa.
Ingredientes:
Para el caramelo:
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100 g de azúcar blanca.
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Unas gotas de jugo de limón (o 1 cucharada de agua).
Para el flan:
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2 cambures grandes (bien maduros y con pecas negras).
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4 huevos enteros.
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500 ml de leche completa.
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120 g de azúcar.
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1 cucharadita de esencia de vainilla.
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1 cucharada de jugo de limón (opcional, ideal para realzar el sabor frutal).
Preparación Paso a Paso
1. Elaboración del caramelo perfecto
Coloca el azúcar en una cacerola pequeña a fuego medio junto con las gotas de limón o la cucharada de agua. Evita revolver con utensilios; simplemente deja que el azúcar se funda por sí sola hasta tomar un color dorado claro. En cuanto alcance el punto de caramelo, viértelo de inmediato en el molde y muévelo con cuidado para cubrir toda la base y las paredes.
Nota del repostero: Asegúrate de que el caramelo no quede demasiado oscuro, ya que podría aportar un desagradable sabor amargo al postre.
2. Elaboración de la mezcla cremosa
Tritura los cambures con la ayuda de un tenedor hasta obtener un puré completamente liso y sin grumos. En un bol espacioso, combina el puré de fruta con los huevos, el azúcar, la leche, la vainilla y el jugo de limón. Integra muy bien todos los ingredientes sin batir en exceso, ya que buscamos evitar la formación de burbujas de aire para que el flan quede denso y aterciopelado, no esponjoso.
3. Horneado al baño María
Vierte la mezcla con cuidado sobre el molde previamente acaramelado. Coloca el molde dentro de una bandeja más grande con agua caliente para cocinar al baño María. Lleva todo al horno precalentado a 170 °C por un espacio de 45 a 50 minutos. Sabrás que está listo cuando, al introducir un cuchillo en el centro, este salga completamente limpio.
4. Reposo y desmolde
Retira del horno y permite que se enfríe a temperatura ambiente antes de llevarlo a la nevera. Este flan de cambur requiere un mínimo de 3 a 4 horas de refrigeración antes de ser desmoldado; recuerda que mientras más tiempo repose en frío, mejor consistencia tomará. Desmolda con cuidado sobre una fuente amplia y disfrútalo solo, con una porción de crema batida o con un toque de dulce de leche.
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