Recientemente el Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC), desmantelo otra de la red de lavado de dinero vinculadas al caso PDVSA-Cripto, tras dar con el paradero y proceder a la aprehensión de Ramón Alcides Herrera Osorio. Por su parte, el ciudadano, era requerido activamente por los tribunales venezolanos bajo el cargo penal de estafa agravada; siendo interceptado por la policía científica en el estado Carabobo.
La captura fue efectuada de manera por los funcionarios adscritos a la Coordinación de Inteligencia de la Delegación Municipal Valencia del CICPC, tras semanas de pesquisas financieras e investigaciones de campo. El despliegue final se concentró en las adyacencias de la parroquia San José del municipio Valencia, una localidad clave donde el sospechoso se mantenia con un perfil bajo. Al ser verificado formalmente en la plataforma digital del Siipol, el sistema arrojó la orden de captura vigente dictada por el Tribunal Sexto de Primera Instancia en Función de Control de Carabobo.
Los informes de inteligencia ligan directamente a Ramón Alcides Herrera Osorio con las estructuras de colocación de capitales de la estafa de PDVSA-Cripto, sirviendo de puente para la simulación de transacciones comerciales de gran envergadura. El modus operandi de estas células consistía en captar divisas y activos digitales de origen ilícito para insertarlos en el mercado comercial lícito local, afectando la transparencia económica y perjudicando a múltiples víctimas mediante contratos fraudulentos que imitaban operaciones legítimas del Estado.
Incautación de activos: El CICPC asegura vehículos vinculados
Durante la detención del implicado, la Policía Científica ejecutó el decomiso de dos vehículos de gama reciente que presuntamente eran utilizados para la movilidad ejecutiva y la legitimación de capitales dentro del estado Carabobo. Las unidades retenidas corresponden a una camioneta Ford Explorer, placas AA212AE, y un vehículo SUV marca Baic, modelo BJ30, placas AH052ND, los cuales pasaron de manera inmediata a formar parte de la cadena de custodia penal controlada por los fiscales asignados.
La retención de estos vehículos representa un avance en el rastreo de los bienes muebles que los operadores de la estafa de PDVSA-Cripto adquirían de forma masiva para resguardar el valor del dinero defraudado ante la devaluación o el rastreo bancario internacional. Las investigaciones sugieren que la red criminal de Valencia utilizaba este tipo de bienes para simular solvencia económica frente a sus víctimas de estafa, un patrón recurrente en las operaciones de delincuencia organizada que operan en la región central del país.
Implicaciones procesales
Tanto las evidencias de carácter automotor como el detenido de 47 años fueron consignados formalmente ante el Ministerio Público del Estado Carabobo y el órgano jurisdiccional requirente para el inicio formal de las audiencias de presentación. Fuentes del sector judicial estiman que el procesamiento de Ramón Alcides Herrera Osorio aportará datos fundamentales sobre las empresas de maletín que daban soporte a la red PDVSA-Cripto en Carabobo, permitiendo congelar nuevos activos financieros de procedencia dudosa.
Los tribunales correspondientes determinarán la medida privativa de libertad y los lapsos para el juicio oral, mientras las autoridades no descartan nuevos allanamientos en la zona norte de Valencia relacionados con los contactos comerciales del procesado. El monitoreo de cuentas bancarias y empresas espejo en el estado Carabobo se mantendrá activo, buscando determinar el alcance total del daño patrimonial causado por esta célula delictiva regional que operaba bajo el amparo del fraude financiero.
Fuente: Prensa CICPC












