Funcionarios adscritos a la Coordinación de Investigaciones de Delitos Contra las Personas del Cicpc, bajo las directrices del director nacional del organismo, comisario general Douglas Rico, resolvieron el brutal asesinato de una joven de 20 años, perpetrado por su propio abuelo en el sector 3 del barrio Araguaney de Acarigua.
El victimario fue identificado por las autoridades como Alexander Sadel Zarate Pérez, de 63 años de edad, quien presuntamente segó la vida de su nieta, Britanny Alexandra Zarismar Velázquez Zarate. De acuerdo con las actas policiales, el móvil del hecho se fundamentó en una conducta obsesiva y de celos por parte del sexagenario, quien se negaba rotundamente a aceptar que la joven hubiese iniciado una relación sentimental con un compañero de clases.
Abuelo asesinó nieta Portuguesa
La trama criminal comenzó a desmoronarse este viernes 10 de julio gracias al rigor de las pesquisas técnico-científicas. El día anterior, jueves 9 de julio, el propio Zarate Pérez se había trasladado a la sede de la Delegación Municipal Acarigua con el fin de interponer una denuncia falsa por la presunta desaparición de su nieta, asegurando que no tenía conocimiento de su paradero desde hacía 24 horas.
Tras la alerta, los detectives activaron un protocolo de búsqueda. Sin embargo, al momento de inspeccionar el inmueble familiar donde residían la víctima y el victimario, el relato del abuelo comenzó a mostrar notorias inconsistencias que despertaron la perspicacia de los agentes.
Durante la requisa exhaustiva dentro de la propiedad, la comisión del Cicpc descubrió in fraganti a un obrero, identificado como Josué Ramón Torrelles Silva, de 51 años, quien realizaba labores de albañilería rellenando con cemento una fosa recién excavada en el suelo. El trabajador alegó en primera instancia que se trataba de la construcción de un desagüe residencial.
La evidente falsedad del argumento, sumada al cerco interrogatorio de los funcionarios, causó el quiebre emocional de Zarate Pérez, quien terminó confesando el crimen.
El detenido admitió que, en medio de una fuerte disputa verbal por el noviazgo de la joven, procedió a estrangularla manualmente. Acto seguido, procedió a enterrar el cadáver en una de las habitaciones de la vivienda y contrató los servicios del albañil para ocultar la fosa vertiendo una capa de concreto. Ambos ciudadanos quedaron arrestados de manera inmediata y fueron puestos a la orden del Ministerio Público para enfrentar el debido proceso judicial por feminicidio y complicidad.
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