Lara, estado venezolano, alberga un tesoro ancestral: el agave cocuy. Esta planta, venerada por los aborígenes como la «planta de las maravillas», es mucho más que la base de una bebida espirituosa.
En las manos de unos 400 productores, el agave se transforma en una fuente de sustento y orgullo regional, dando vida a una diversidad de productos y experiencias turísticas.
El agave cocuy, un legado ancestral con múltiples usos
El I Congreso del Agave Cocuy ha puesto de manifiesto la riqueza y versatilidad de esta planta. Más allá de la producción de la bebida tradicional, los productores larenses han explorado innovadoras formas de aprovechar cada parte del agave:
- Fibras textiles: Se utilizan para crear prendas de vestir, alpargatas y hamacas, rescatando técnicas ancestrales.
- Gastronomía: El corazón del agave, sus pencas y bicuyes (flores) son ingredientes clave en platos salados y dulces, desde desayunos nutritivos hasta mermeladas y aderezos.
- Propiedades medicinales: El cocuy es reconocido por sus propiedades digestivas y su capacidad para tratar ciertas infecciones.
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