La reciente y prolongada ola de calor que azotó Francia entre el 19 de junio y el 6 de julio han dejado un saldo alarmante de 480 muertes en exceso, lo que representa un aumento del 5.5% en la mortalidad general.
Esta cifra preliminar, revelada por la agencia Sanidad Pública de Francia (SPF), subraya la vulnerabilidad de la población ante fenómenos climáticos extremos y la urgencia de fortalecer las estrategias de salud pública.
La ola de calor, destacable por su duración y su carácter precoz, afectó a más de la mitad de los departamentos franceses, impactando al 74% de la población del país.
Ola de calor en Francia: Personas mayores principales víctimas
El informe de la SPF destaca que las personas de 75 años o más constituyen la inmensa mayoría de este balance provisional, con 410 muertes en exceso registradas en este grupo etario.
Esto significa un incremento del 6.7% en la mortalidad para los adultos mayores, evidenciando su particular susceptibilidad a las altas temperaturas.
Este dato resalta la necesidad de implementar medidas de protección específicas y planes de contingencia para este segmento de la población durante episodios de calor intenso.
La agencia Sanidad Pública de Francia enfatiza la importancia crucial de implementar medidas preventivas robustas para reducir el impacto del calor, no solo durante las olas de calor, sino a lo largo de todo el verano.
El episodio canicular fue particularmente severo a finales de junio y principios de julio, con temperaturas que superaron los 40 grados Celsius en amplias regiones, llegando incluso a los 42 grados en algunos puntos.
Esta situación llevó al cierre de aproximadamente mil centros escolares para salvaguardar la salud de los estudiantes, evidenciando la magnitud del riesgo.
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