La madrugada de este martes se reportó un apagón masivo en Brasil tras un voraz incendio en un reactor de la subestación eléctrica de Bateias, ubicada en Campo Largo, estado de Paraná, en el sur de la nación.
Este incidente puntual desencadenó una interrupción significativa del flujo eléctrico, afectando de inmediato a la red de distribución.
Dada la automatización del sistema, el Operador Nacional del Sistema (ONS) implementó un corte programado de energía con el fin de evitar que el fallo se extendiera a más entidades y causara daños mayores a la infraestructura.
Diez estados y el Distrito Federal sufren las consecuencias del incidente
El corte del suministro afectó gravemente a diez estados de Brasil, además del Distrito Federal, donde se encuentra la capital, Brasilia. Las entidades que padecieron la falta de luz fueron Sao Paulo, Río de Janeiro, Pernambuco, Bahía, Amazonas, Minas Gerais, Santa Catarina, Goiás, Río Grande del Norte y el propio Distrito Federal.
La coordinación entre el ONS y el personal técnico de las empresas de energía fue crucial para manejar la emergencia y proceder al restablecimiento. Aunque fue un episodio puntual, según afirmó el ministro de Minas y Energía, Alexandre Silveira, evidenció la vulnerabilidad de la red ante fallas mayores como la ocurrida en Paraná.
A pesar de la magnitud del corte, el servicio eléctrico comenzó a recuperarse progresivamente gracias a la intensa labor técnica. Tras cerca de una hora y media de trabajo ininterrumpido, las cargas fueron restablecidas en las regiones Norte, Noreste, Sureste y Centro-Oeste de Brasil, recuperando la normalidad en la mayoría de los estados afectados.
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