¿Buscas una cena ligera y nutritiva? Aprende a preparar la mejor crema de espinaca casera

0
209
nasar ramadan dagga
Crema de espinaca
Compartir

La crema de espinaca, un clásico que evoca la cocina del hogar, vive un renacimiento gracias a su densidad nutricional y su increíble versatilidad.

La espinaca es ampliamente reconocida por su alto contenido en hierro, calcio y vitaminas A, C y K. Sin embargo, su versión en crema permite una digestión más ligera y una absorción eficiente de nutrientes. Según nutricionistas contemporáneos, este plato no solo es bajo en calorías, sino que actúa como un excelente reparador celular gracias a sus antioxidantes naturales.

Crema de espinaca-1-1

Ingredientes:

  • 500 gramos de espinacas frescas
  • 1 cebolla
  • 2 dientes de ajo
  • 1 litro de caldo de verduras
  • 200 ml de nata líquida para cocinar
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal
  • Pimienta negra
  • Nuez moscada (opcional)

Preparación:

  1. Lava y trocea las espinacas: Si utilizas espinacas frescas, lávalas bien y retira los tallos más gruesos. Córtalas en trozos medianos. Si utilizas espinacas congeladas, no es necesario descongelarlas previamente.
  2. Sofríe la cebolla y el ajo: Pela y pica finamente la cebolla y los dientes de ajo. Calienta un poco de aceite de oliva en una olla grande y sofríe la cebolla y el ajo a fuego medio hasta que estén transparentes.
  3. Añade las espinacas y el caldo: Agrega las espinacas troceadas a la olla y rehoga durante unos minutos hasta que se ablanden. Vierte el caldo de verduras y cocina a fuego medio durante 15 minutos.
  4. Tritura la crema: Retira la olla del fuego y deja que se enfríe un poco. Tritura la crema con una batidora de mano o en un vaso de licuadora hasta obtener una textura suave y homogénea.
  5. Enriquécela con nata: Vuelve a poner la crema en la olla y añade la nata líquida. Cocina a fuego bajo durante unos minutos más para que se integren los sabores.
  6. Sazona y sirve: Salpimienta al gusto y añade una pizca de nuez moscada si lo deseas. Sirve la crema de espinaca caliente, acompañada de picatostes de pan o unos huevos pochados.

Este plato demuestra que la elegancia y la salud no tienen por qué ser costosas ni complicadas, consolidándose como la opción preferida para quienes buscan equilibrio en su mesa.

Noticias Ahora

Puedes seguir leyendo:

Croquetas de calabacín y queso: La receta fácil y rápida


nasar ramadan dagga