Versátil, tropical y presente en casi cualquier mesa venezolana. El mango es, sin duda, el protagonista de nuestra gastronomía cuando arrecia el sol.
Ya sea troceado con una pizca de sal, en batidos refrescantes o como ingrediente estrella en ensaladas, su dulzura conquista paladares. Hoy, te traemos una opción ideal para aprovechar los frutos maduros: una rica compota de mango, la merienda perfecta para grandes y chicos.
Compota de mango casera
Esta preparación destaca por su sencillez y por ser una alternativa mucho más natural que los productos procesados. Con un balance ideal entre acidez y dulzor, la compota casera permite disfrutar de todas las vitaminas de esta fruta de una forma cremosa y reconfortante.
Ingredientes
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3 mangos maduros (preferiblemente de hilacha fina).
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30 gramos de azúcar (puedes ajustar según el dulzor de la fruta).
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1 cucharada de esencia de vainilla.
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1 vaso de agua.
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1 cucharada de mantequilla sin sal (opcional, para mayor brillo y sedosidad).
Preparación paso a paso
El proceso comienza lavando muy bien las frutas. Con un cuchillo afilado, pélalas y córtalas en cuadros pequeños. En una olla a fuego medio, inicia la base preparando un almíbar ligero con el agua, el azúcar y la vainilla, removiendo constantemente para evitar que se queme.

Una vez que la mezcla rompa a hervir, añade los trozos de mango y cocina a fuego lento entre 20 y 30 minutos. Durante la cocción, utiliza un tenedor para machacar la fruta hasta alcanzar la consistencia deseada. Si prefieres una textura completamente lisa y profesional, puedes emplear un batidor manual o procesador.
Finalmente, prueba la sazón y retira del fuego. Esta delicia puede disfrutarse tibia o refrigerarse para una experiencia más refrescante. Al momento de servir, un toque de canela o frutos secos triturados elevará el plato a otro nivel.
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