En un contundente golpe contra el crimen organizado transnacional, el Ministerio para Relaciones Interiores, Justicia y Paz confirmó la captura de Rosa María González Rincón en la ciudad de San Cristóbal, señalada como una figura fundamental de las estafas millonarias bajo la plataforma «Zoebroker».
La detención fue ejecutada por funcionarios de la Dirección General de Policía Internacional (Interpol), tras una exhaustiva investigación que combinó el ciberpatrullaje, el análisis de inteligencia digital y la cooperación entre organismos de seguridad de diversos países.
Según el reporte oficial, esta red delictiva logró infiltrar con éxito el mercado financiero de la provincia de Córdoba, en Argentina, utilizando un sofisticado sistema de recaudación de fondos ilícitos.
Un esquema de jerarquías y falsa legalidad
Las autoridades detallaron que la organización operaba bajo una estructura rígida donde cada miembro desempeñaba un rol estratégico para simular una apariencia de legalidad. El objetivo principal era la captación masiva de activos mediante una maniobra ilícita desplegada en múltiples jurisdicciones internacionales.
El modus operandi se basaba en la venta de supuestas «membresías» educativas. Bajo la fachada de programas de formación en coaching, mentoring y trading, los delincuentes atraían a sus víctimas ofreciendo acceso a productos tecnológicos conocidos como «bots».
Estos dispositivos prometían rentabilidades extraordinarias en el mercado de valores y criptoactivos.
Sin embargo, la realidad detrás de Zoebroker era un esquema piramidal clásico: las utilidades que percibían los antiguos miembros no provenían de inversiones reales, sino exclusivamente de los aportes de los nuevos integrantes, manteniendo así un fraude continuado en el tiempo.
Puedes seguir leyendo:
Hallan cuerpo de pescador desaparecido en el lago Los Tacariguas















