El ministro del Interior de Chile, Álvaro Elizalde, confirmó la noche de este lunes que el número de fallecidos aumentó a 20 personas, como consecuencia de los incendios que permanecen activos desde el pasado sábado en las regiones de Ñuble y Biobío.
La situación es crítica. Hasta el momento, las autoridades reportan miles de personas evacuadas, 75 heridos de diversa gravedad y más de 500 albergados que han perdido sus hogares o han tenido que abandonar sus pertenencias ante el avance implacable de las llamas.
Biobío: El epicentro de la catástrofe
La región del Biobío se mantiene como la zona más devastada por el fuego. Según los informes oficiales, se han consumido más de 20.000 hectáreas de vegetación y terreno agrícola.
Una de las comunas más afectadas es Penco, ubicada a unos 500 kilómetros al sur de Santiago, donde el fuego amenaza zonas residenciales y de servicios básicos.
Detención y sospechas de intencionalidad
En medio del despliegue de emergencia, la seguridad pública ha cobrado un rol protagónico tras la captura de un sospechoso.
En la localidad de Penco, vecinos retuvieron a un hombre de 50 años a quien sorprendieron, presuntamente, intentando iniciar un nuevo foco de incendio cerca de un cuartel de Bomberos.
El mayor Bruno Gallardo detalló que al detenido se le incautó un encendedor y una bolsa de nailon con cables de cobre.
El sujeto cuenta con antecedentes previos por hurto e infracción a la Ley de Drogas. Este hallazgo refuerza la tesis de la intencionalidad en varios de los siniestros que afectan al país.
Puedes seguir leyendo:
Rusia en alerta: Dos víctimas mortales por colapsos de nieve (+VIDEO)















