Las autoridades del gobierno Chileno, presentaron este martes, el diseño del nuevo Complejo Penitenciario “El Arenal” en Copiapó, un proyecto de gran envergadura que busca modernizar el sistema carcelario y paliar la crítica sobrepoblación en la región de Atacama, a 800 kilómetros al norte de Santiago.
Ubicado en pleno desierto de Atacama, el más árido del mundo, el futuro penal se convertirá en uno de los más avanzados de Latinoamérica, con una inversión que roza los $300 mil millones de pesos chilenos (aproximadamente USD 324 millones).
El recinto, que abarcará 76 mil metros cuadrados, ofrecerá una capacidad para 2.160 personas. Según el Ministro de Justicia y Derechos Humanos, Jaime Gajardo, “El Arenal” reemplazará a la actual cárcel de Copiapó, considerada una de las más sobrecargadas del país.
“Vamos a entregar una cárcel moderna, de las más avanzadas de nuestro sistema penitenciario y de América Latina, con todas las condiciones para que las personas puedan trabajar en su reinserción y quebrar sus trayectorias delictivas”, señaló Gajardo durante la presentación.
El ministro destacó que la reactivación del proyecto, el cual se encontraba en una fase inicial en 2022, ha sido crucial dentro del Plan Maestro de Infraestructura Penitenciaria. Este plan, impulsado junto al Ministerio de Obras Públicas y Gendarmería de Chile, tiene como meta agregar 15.000 nuevas plazas a nivel nacional hacia 2030, de las cuales más de 2.500 ya han sido habilitadas.
Chile Desierto de Atacama el Penal más moderno
El complejo se levantará en un terreno estatal a unos 40 kilómetros al norte de Copiapó. Las obras de construcción están programadas para comenzar en 2028 y se espera que el recinto esté completamente operativo en 2031.
El diseño de “El Arenal” enfatiza la reinserción y la sostenibilidad. Contará con 15 módulos de reclusión y una infraestructura completa que incluye:
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Unidad de salud y escuela para reclusos.
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Talleres industriales y amplias áreas deportivas.
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Central de producción de alimentos.
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Soluciones sustentables como un sistema de generación fotovoltaica (energía solar) y una planta de tratamiento de aguas.
El ministro Gajardo también abordó el futuro de las cárceles actuales de Copiapó y Vallenar: “Son cárceles añosas, emplazadas dentro de la ciudad, y habrá que definir su destino una vez que el nuevo complejo entre en operación”, concluyó.
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