En un asombroso logro de ingeniería, China ha completado en tan solo 110 días la construcción del túnel submarino más ancho del mundo. Este gigante de seis carriles se extiende por más de 3 kilómetros bajo las aguas del río Amarillo en Jinan, marcando un hito sin precedentes en la construcción de infraestructuras a nivel global.
La proeza fue posible gracias a la formidable máquina perforadora de túneles «Shanhe», de 17 metros de diámetro, que trabajó incansablemente para abrirse paso bajo el lecho del río.
Con un ritmo de avance impresionante de entre 16 y 18 metros por día, la «Shanhe» demostró la capacidad de la ingeniería china para superar desafíos técnicos con una eficiencia asombrosa.
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