Funcionarios del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) lograron la captura de un hombre y una mujer presuntamente implicados en una sofisticada red de extorsión que operaba bajo la modalidad conocida como«secuestro virtual» en Caracas.
La aprehensión de los sospechosos se llevó a cabo en el sector Terraza U de Kennedy, ubicado en la parroquia Macarao. Los detenidos fueron identificados como Rafael Montilla Ollarves, de 39 años, y Sahanys Aranguren Freites, de 30 años, quienes ahora se encuentran a la orden de las autoridades correspondientes para iniciar el proceso judicial.
El engaño a través de Facebook Marketplace
De acuerdo con los reportes oficiales del organismo detectivesco, el dúo delictivo utilizaba la plataforma de ventas Facebook Marketplace como su principal herramienta de captación.
El modus operandi consistía en contactar a vendedores de diversos artículos para citarlos en lugares aislados o poco concurridos, bajo la supuesta intención de concretar una transacción comercial legítima.
Una vez que la víctima llegaba al sitio acordado, se activaba una fase de intimidación psicológica extrema. A diferencia de un secuestro convencional, en esta modalidad los delincuentes no necesitan emplear la fuerza física inicial, sino que se valen del pánico y la manipulación para someter la voluntad de las personas mediante amenazas directas.
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La modalidad del «secuestro virtual» y la extorsión
Las investigaciones determinaron que, mientras las víctimas se encontraban en el punto de encuentro, recibían llamadas desde números internacionales.
En estas comunicaciones, sujetos aún por identificar proferían amenazas de muerte y exigían información personal y familiar detallada. Bajo un estado de terror, los ciudadanos eran obligados a permanecer incomunicados.
Con los datos obtenidos y el control emocional de la víctima, Ollarves y Aranguren procedían a exigir transferencias de dinero de forma inmediata.
El Cicpc enfatizó que en este tipo de delitos no existe un rapto físico real, sino que el victimario convence a la persona de que está siendo vigilada o que su familia corre peligro si no sigue las instrucciones.
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