El Zoológico de Núremberg en Alemania ha sido el centro de una ola de críticas tras confirmar el sacrificio de 12 babuinos de Guinea sanos.
La decisión, que se llevó a cabo este martes, fue justificada por la administración del zoológico debido a la supuesta falta de espacio para albergar a su creciente población de primates. El parque, que cerró sus puertas temporalmente el 29 de julio por «razones operativas», había anunciado sus intenciones en febrero de 2024.
La situación se tornó insostenible, según el zoológico, al pasar de una capacidad diseñada para 25 babuinos a una población actual de 40. Este incremento generó una serie de conflictos y lesiones entre los animales.
Las autoridades del parque han argumentado que el sacrificio fue una medida de último recurso, luego de que fracasaran los intentos de trasladar a los babuinos a otros zoológicos. Adicionalmente, las medidas anticonceptivas implementadas para frenar el crecimiento del grupo de primates tampoco rindieron los resultados esperados.
Dag Encke, director del Zoológico de Núremberg, afirmó que la expansión del espacio no era una opción viable y descartó la liberación de los animales en la naturaleza. Esta declaración ha intensificado el debate sobre las responsabilidades de los zoológicos en la gestión de sus poblaciones y el bienestar de los animales bajo su cuidado.
Puedes seguir leyendo:















