El pasado 15 de enero, la costa asturiana fue escenario de un descubrimiento científico de gran relevancia. Un ejemplar de tiburón foca (Centroscymnus coelolepis), una especie poco común que habita en las profundidades marinas, fue hallado en una playa de la localidad de Luarca, en Asturias (España).
El hallazgo cobró una dimensión extraordinaria tras la intervención de la Coordinadora para el Estudio y Protección de las Especies Marinas (Cepesma). Luis Laria, presidente de la asociación, confirmó tras realizar la necropsia que se trataba de una hembra gestante.

Tiburón foca en España
En el interior del ejemplar se localizaron 12 huevos con embriones, un hecho que sorprendió a los expertos. «Teníamos sospechas de que se trataba de una hembra embarazada, pero nunca nos habíamos encontrado con un ejemplar así», declaró Laria en exclusiva para National Geographic.
Pese a lo valioso del hallazgo para la ciencia, la causa de la muerte del animal apunta a la actividad humana. Los especialistas identificaron un corte profundo en el esófago, presumiblemente provocado por un anzuelo de pesca, lo que habría derivado en el deceso del tiburón y, consecuentemente, de sus crías.

Importancia para la conservación
Este suceso abre una ventana de oportunidad para la comunidad científica. Según Laria, el estudio de este ejemplar permitirá:
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Profundizar en la biología de una especie de la que se tiene poca información debido a su hábitat en aguas profundas.
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Analizar el impacto de la pesca en poblaciones que actualmente se encuentran en declive.
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Mejorar las estrategias de protección para la fauna marina vulnerable en el Cantábrico.
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