Ethan Scott Brown, un estudiante de Geografía de 23 años, se quitó la vida, el mismo día en que la Universidad de Glasgow, Escocia, celebraba su ceremonia de graduación después de que la universidad calculara mal sus notas finales.
La universidad admite un error crucial en el cálculo de notas
La madre, Tracy Scott, al buscar respuestas sobre la muerte de su hijo, presionó a la universidad para obtener claridad sobre las notas y la situación académica de Ethan.
Fue entonces cuando se desveló un error devastador: Ethan sí había aprobado la asignatura en cuestión y, de hecho, debería haberse graduado con un título de honor de segunda clase (2:1). La Universidad de Glasgow había calculado mal sus calificaciones finales.
El joven, atormentado por la creencia de haber fracasado, tomó la fatal decisión el día que debería haber sido uno de los más felices de su vida.
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