La población de Chivacoa, Yaracuy, se encuentra consternada luego de que un bebé de dos meses muriera ahogado, en un caso que ha llevado a la detención de varios miembros de su familia.
El trágico suceso ocurrió el pasado miércoles 13 de agosto, cuando el infante fue encontrado sin vida tras ser sumergido en un tobo.
Según el reporte oficial, el pequeño fue trasladado de urgencia al hospital local, pero lamentablemente ya no presentaba signos vitales. Ante la gravedad del caso, la Policía Científica (CICPC) inició de inmediato una exhaustiva investigación para esclarecer las causas de la muerte.
Las pesquisas revelaron un historial de maltrato. Un día antes del fallecimiento, la madre había llevado al bebé al Hospital Tiburcio Garrido alegando que se había caído y golpeado la cabeza, lo que le habría provocado una breve pérdida de conocimiento. En ese momento, los médicos le dieron de alta. Sin embargo, los análisis forenses posteriores, realizados por expertos del SENAMECF Yaracuy, confirmaron la existencia de lesiones previas en la cabeza del bebé, lo que levantó la sospecha de que podría haber sido asesinado.
Madre ahoga su propio hijo de dos meses
Tras estos hallazgos, los detectives procedieron a la detención de cuatro familiares: la madre, la abuela materna y dos tíos paternos. La policía cree que todos tenían conocimiento de la situación y no actuaron para proteger al menor. Además, el padre del bebé también está bajo investigación para determinar su grado de implicación en la tragedia.
Fuentes cercanas a la investigación señalan que la madre confesó el crimen, alegando que sufría de un trastorno psicológico que la llevaba a escuchar voces que le decían que lastimara a su hijo. El caso ha sido remitido a las autoridades competentes para continuar con las diligencias legales y determinar las responsabilidades de cada uno de los implicados en este lamentable suceso.
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