Este sábado 21 de marzo, el Centro de Convenciones Ágora se convierte en el epicentro de la diplomacia latinoamericana con la celebración de la X Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC).
Por lo tanto, el evento reúne a delegados de los 33 países miembros con el objetivo de ratificar compromisos en materia de paz, cooperación y fortalecimiento del multilateralismo.
Asimismo, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, actúa como anfitrión de una jornada marcada por la presencia de figuras clave como el mandatario brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, y el presidente de Uruguay, Yamandú Orsi. Este último protagonizará uno de los momentos más relevantes del encuentro al recibir formalmente la Presidencia Pro Tempore del bloque regional.
Se espera que durante la clausura se adopte la Declaración de Bogotá. Este documento técnico y político busca sintetizar los avances del último año bajo el liderazgo colombiano, enfocándose en la integración regional como respuesta a los desafíos globales.

X Cumbre de la CELAC en Bogotá
Por otro lado, la Cancillería de Colombia, el texto prioriza la promoción de la paz y la concertación política, incluso en un contexto de diversidad ideológica.
Sin embargo, durante la víspera, la Reunión de Cancilleres preparó el terreno para la cumbre. La canciller colombiana, Rosa Yolanda Villavicencio, destacó que la verdadera fortaleza de la CELAC reside en su capacidad de transformar la diversidad en una «plataforma de acción colectiva».
Villavicencio subrayó los logros de la presidencia colombiana, enfatizando el impulso a los diálogos con socios estratégicos:
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Unión Europea (UE): Avances en la negociación de una Hoja de Ruta conjunta.
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China: Refuerzo de la Declaración de Beijing y su Plan de Trabajo.
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África: Gestiones para la realización de la primera Cumbre CELAC–Unión Africana.
«Debemos seguir trabajando con un enfoque orientado a generar beneficios tangibles para la ciudadanía de la región», señaló Villavicencio, instando a los países miembros a no detener la marcha en proyectos de seguridad alimentaria, transición energética y transformación digital.
La cumbre concluye con el firme propósito de fortalecer el comercio intrarregional y consolidar a América Latina y el Caribe como un bloque sólido frente a los retos de la conectividad y la salud pública global en 2026.
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