El primer ministro de Jamaica, Andrew Holness, declaró este martes, al país como «zona catastrófica» tras el impacto del huracán Melissa, que tocó tierra como categoría 5 antes de degradarse a categoría 4 horas después.
La medida, anunciada en virtud de la Ley de Gestión del Riesgo de Desastres, busca movilizar recursos ante la extensa devastación causada por el fenómeno meteorológico.
El huracán impactó inicialmente la localidad de Westmoreland, en el suroeste, y ha generado un escenario de emergencia en varias regiones.
Durante una rueda de prensa, Desmond McKenzie, ministro jamaicano de Desarrollo Comunitario y responsable de la respuesta ante desastres, lamentó los graves daños reportados:
- Inundaciones generalizadas y deslizamientos de tierra.
- Graves daños en la infraestructura.
- Carreteras intransitables que mantienen a numerosas comunidades aisladas.
Los municipios más afectados hasta el momento son Clarendon, Manchester, Saint Elizabeth y Westmoreland.
El ministro McKenzie, describió la devastación en Saint Elizabeth como «extensa». Señaló que «varias familias» quedaron atrapadas en sus hogares en Black River.
Los equipos de rescate enfrentan serias dificultades para llegar a los residentes afectados debido a las peligrosas condiciones generadas por el huracán. Las autoridades están priorizando el acceso a las zonas aisladas para evaluar completamente los daños y realizar las labores de auxilio.
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