Durante la edición 87 de su programa «Con Maduro +», el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, conmemoró el séptimo aniversario del intento de magnicidio que sufrió el 4 de agosto de 2018.
En el acto, donde participaba la Guardia Nacional Bolivariana (GNB), el mandatario fue blanco de un ataque con drones explosivos que buscaba, según sus declaraciones, desatar el caos y justificar una intervención extranjera en el país.
El presidente Maduro recordó que aquel suceso representó el primer ataque de su tipo en el mundo, utilizando drones explosivos con fines magnicidas.
Afirmó que, a pesar de la gravedad del hecho, los conspiradores fracasaron en su intento de romper la voluntad del pueblo venezolano. El presidente atribuyó la protección a la «Virgen de la Chinita» y al profundo amor de la gente, que mantuvo firme el corazón de la nación en un momento de gran tensión.
Años de desafíos y conspiraciones
El mandatario venezolano aprovechó la ocasión para reflexionar sobre los constantes intentos de desestabilización que ha enfrentado el país durante los últimos 26 años.
Maduro mencionó el golpe de Estado de 2002, catalogándolo como el primero en América Latina planificado a través de los medios de comunicación y en complicidad con potencias extranjeras.
También destacó que estos ataques siguen un «manual del golpe perfecto», pero que en el caso de Venezuela, la articulación entre la GNB y la unidad popular ha logrado neutralizar estos intentos.
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