El ministro del Poder Popular para la Educación, Héctor Rodríguez, ha anunciado una serie de «nuevas directrices» para la organización de los actos de promoción de fin de curso, con el objetivo de fomentar celebraciones más inclusivas, sencillas y centradas en los valores académicos y humanos. Estas directrices se detallan en el Boletín Informativo Nº 27, emitido el pasado 5 de junio de 2025.
Actos de Promoción: Priorizando el significado sobre el gasto
La comunicación oficial subraya la importancia de elegir como epónimo de la promoción a figuras destacadas de la historia educativa o cultural venezolana, y como padrinos, a docentes, representantes, personal obrero o cocineras que hayan establecido una relación afectiva y moral significativa con los estudiantes. Esta elección busca realzar el reconocimiento a quienes realmente han influido en la formación de los jóvenes.
Asimismo, el Ministerio hace un llamado a reflexionar sobre la necesidad de organizar actos de entrega de credenciales con un «criterio académico-pedagógico-ético». Se promueve un evento sencillo y estéticamente cuidado, donde los estudiantes utilicen por última vez el uniforme escolar. Esta medida busca evitar gastos innecesarios y resaltar el apego de los estudiantes a la etapa que culminan.
Inclusión y participación familiar: Un pilar fundamental
Un aspecto central de las nuevas directrices es la activa participación de las familias en la ambientación y producción del evento. El ministro Rodríguez enfatiza la necesidad de evitar la «odiosa comparación material» que a menudo imponen los adultos, y que puede afectar negativamente a niños, niñas y jóvenes. La colaboración comunitaria en la preparación del espacio y la organización del acto es valorada como un aporte significativo.
En este sentido, el Ministerio de Educación ha sido enfático al reiterar que no se autoriza la contratación de «paquetes de grado». Si se requiere alguna contribución económica sencilla por parte de las familias, se sugiere que la comunidad organice otras formas de colaboración que no impliquen un desembolso que pueda excluir a algún estudiante.
El ministro Rodríguez fue categórico al afirmar: «nunca, jamás, cometamos el grave error de excluir a un niño/joven, de su propio triunfo». Este recordatorio busca sensibilizar a la comunidad educativa sobre el impacto negativo que puede tener la exclusión por motivos económicos, instando a no «cortar sus alas por vanidad y egoísmo».
Puedes seguir leyendo:














