Este miércoles, el portal especializado Mediazona informó que una estudiante de Moscú en Rusia fue condenada a pagar una multa de 100,000 rublos (aproximadamente 1,200 dólares) tras la publicación de un video en la plataforma Telegram que mostraba un beso entre dos mujeres.
El material audiovisual, que la joven compartió con la frase “Las fantasías eróticas se hacen realidad”, fue detectado por las autoridades como una infracción a las normativas vigentes.
Además del beso, la justicia rusa incluyó en el expediente otra grabación donde se observa a una mujer rozando el rostro de otra con la lengua, catalogando ambos actos como contrarios a la ley.
No dejes de leer: Fallecen tres venezolanos y una menor sobrevive en México
El desconocimiento de la norma frente a los tribunales
Durante el proceso judicial, la joven moscovita optó por admitir su responsabilidad de manera parcial ante los magistrados.
Su defensa se basó principalmente en la falta de conocimiento sobre el alcance de las prohibiciones digitales en el país. Según sus declaraciones, no era consciente de que compartir este tipo de interacciones personales en redes sociales pudiera derivar en una persecución penal.
Este caso refleja la vulnerabilidad de los ciudadanos ante una legislación que se ha vuelto cada vez más ambigua y punitiva.
Lo que anteriormente podría haberse considerado un contenido privado o artístico, hoy es interpretado bajo la lupa de la seguridad nacional y la protección de los «valores tradicionales» que promueve el Kremlin.
Puedes seguir leyendo:
Accidente de tren deja un muerto y varios heridos en Francia














