El Palacio de Miraflores fue el escenario de un emotivo recibimiento para el boxeador Carlos «Mini» Cañizales, quien recientemente se coronó como el nuevo campeón mundial de peso mini mosca del Consejo Mundial de Boxeo (CMB).
El presidente Nicolás Maduro, acompañado por la primera dama Cilia Flores, felicitó al pugilista por su destacada actuación en el Poliedro de Caracas, donde recuperó el título en un combate que mantuvo en vilo a los aficionados.
Nicolás Maduro recibe al campeón mundial de boxeo
La victoria de Cañizales no solo es un logro deportivo, sino un motivo de alegría para todo el país. En un acto de profunda gratitud, el campeón obsequió al presidente Maduro unos guantes firmados y una réplica del cinturón del CMB, un gesto simbólico que resalta la conexión entre el deporte y el orgullo nacional.
La historia de esta victoria comenzó con una revancha muy esperada. Después de una polémica derrota en Tailandia, Cañizales regresó a Venezuela con la determinación de recuperar lo que era suyo. Con el apoyo incondicional del público en el Poliedro, el boxeador criollo dominó el cuadrilátero, demostrando su técnica y coraje desde el primer asalto.
Aunque en el cuarto asalto fue a la lona por seis segundos, Cañizales demostró su templanza y se levantó para continuar el combate. La definición llegó en el quinto round, cuando un potente gancho al hígado dejó al tailandés Panya Pradabsri fuera de combate. La victoria por nocaut técnico fue el punto culminante de un esfuerzo titánico y la recompensa a meses de intensa preparación.
Al término de la reunión en Miraflores, Cañizales expresó su profunda gratitud.
«Doy las gracias a Dios por esta nueva oportunidad, segundo a toda Venezuela, a mi familia que vino a apoyarme, a todo el barrio San Pablito, a todo Caricuao que viva», afirmó el pugilista.
Puedes seguir leyendo:














