La marquesa de chocolate y leche condensada es el postre frío por excelencia. Es cremosa, no necesita horno y el contraste entre el chocolate amargo y el dulzor de la leche condensada es una locura.
Aquí tienes una receta infalible, de esas que quedan firmes, suaves y con una presentación espectacular.
Ingredientes
Para la crema de chocolate y leche condensada:
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1 lata (395 g) de leche condensada
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1 lata (misma medida) de leche entera o evaporada
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200 g de chocolate oscuro o de repostería (preferiblemente entre 50% y 70% cacao, picado)
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3 cucharadas de fécula de maíz (maicena)
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2 cucharadas de mantequilla (sin sal)
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1 cucharadita de esencia de vainilla
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2 a 3 paquetes de galletas María (o galletas dulces tipo Graham crackers)
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1 taza de leche líquida (para remojar las galletas)
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Opcional para decorar: Lluvia de chocolate, cacao en polvo, galletas trituradas o fresas.
Preparación Paso a Paso:
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En una olla (aún apagada), disuelve la fécula de maíz (maicena) en la taza de leche entera hasta que no queden grumos.
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Agrega la leche condensada y mezcla bien.
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Lleva la olla a fuego medio-bajo. Añade el chocolate picado y la mantequilla.
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Cocina sin parar de revolver con una paleta de madera o un batidor de globo (especialmente en el fondo para que no se queme).
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Cuando empiece a hervir, notarás que espesa rápidamente. Cocina por 2 minutos más a fuego mínimo hasta obtener una consistcia similar a una natilla espesa.
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Retira del fuego, añade la vainilla y mezcla. Deja reposar unos 10 minutos para que entibie un poco (revuelve de vez en cuando para que no cree costra).
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En un molde de vidrio (refractaria) o un molde desmontable, coloca una capa muy delgada de la crema de chocolate en el fondo.
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Pasa las galletas María por la leche líquida rápidamente (solo un segundo, si las dejas mucho tiempo se romperán).
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Cubre el fondo del molde con una capa de galletas remojadas. Si quedan espacios vacíos, corta trozos de galleta para rellenarlos.
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Vierte una capa generosa de crema de chocolate sobre las galletas y extiéndela uniformemente.
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Repite el proceso: capa de galletas, capa de chocolate, hasta llegar al borde del molde. La última capa debe ser de chocolate.
3. Decoración y Refrigeración
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Decora la superficie a tu gusto: puedes poner galletas María trituradas, galleta oreo, pirulin, lluvia de chocolate o un tamizado de cacao en polvo.
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Tapa el molde con papel film (transparente) y llévalo a la nevera (refrigerador) por un mínimo de 4 a 6 horas.
El secreto del chef: Si la dejas en la nevera de un día para otro, el sabor se intensifica y la textura de la galleta absorbe la humedad perfecta, quedando estilo pastel.
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