Los presidentes Vladímir Putin y Donald Trump celebran un encuentro de gran relevancia este viernes 15 de agosto en la base militar de Elmendorf-Richardson en Anchorage, Alaska.
El diálogo, programado para las 11:00 hora local (19:00 GMT), ha generado grandes expectativas en la comunidad internacional. La elección de la ubicación, a medio camino entre Washington D.C. y Moscú, subraya la importancia estratégica de este evento.
El ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, ofreció detalles sobre la postura de su país. Lavrov enfatizó que la delegación rusa no hace «suposiciones» sobre el resultado del encuentro, sino que se presenta con argumentos sólidos y una postura «clara y precisa». Estas declaraciones reflejan una posición de firmeza y confianza en sus planteamientos.
El canciller ruso también destacó la labor preparatoria de Steven Witkoff, a quien describió como el enviado de Donald Trump.
Según Lavrov, Witkoff ha sostenido varias visitas a Rusia, donde «ya se ha hecho mucho al respecto», allanando el camino para la reunión de hoy. La mención de estas conversaciones previas sugiere que los temas a tratar ya han sido delineados con antelación, aunque las expectativas finales siguen siendo inciertas.
Puedes seguir leyendo:













