Esta versión de canelones rellenos de queso ricota y espinaca fresca, es una alternativa más ligera y muy nutritiva a los rellenos tradicionales de carne.
Sigue esta receta detallada y aprende a preparar unos canelones que te harán quedar como un verdadero chef. El resultado es un plato gratinado, con una salsa bechamel sedosa y un relleno suave y lleno de sabor que encantará a grandes y chicos.
Ingredientes que vas a necesitar
Para el relleno:
- 250 gramos de queso ricota
- 200 gramos de espinaca fresca
- 1 huevo grande
- 50 gramos de queso parmesano rallado
- Nuez moscada, sal y pimienta al gusto
Para la salsa:
- 750 mililitros de salsa de tomate casera o de buena calidad
- 500 mililitros de salsa bechamel (puedes usar una comprada para ahorrar tiempo)
Para el montaje:
- 12-15 láminas de canelones precocidas (o las que desees utilizar)
- 100 gramos de queso mozzarella rallado para gratinar
Preparación paso a paso: De la cocina a la mesa
- Prepara el relleno: Comienza blanqueando las espinacas en agua hirviendo con sal durante un par de minutos. Luego, escúrrelas muy bien y pícalas finamente. En un bol, mezcla la ricota con la espinaca picada, el huevo, el queso parmesano rallado y la nuez moscada. Salpimienta la mezcla a tu gusto y reserva.
- Rellena los canelones: Si tus láminas de pasta son las que necesitan cocción, prepáralas según las instrucciones del paquete. Rellena cada canelón con la mezcla de ricota y espinaca. Puedes usar una cuchara o una manga pastelera para que sea más fácil y rápido. Una vez listos, colócalos en una fuente apta para horno.
- Ensambla y hornea: Vierte una capa de salsa de tomate en el fondo de la fuente antes de colocar los canelones. Cubre los canelones rellenos con el resto de la salsa de tomate y luego añade la salsa bechamel. Espolvorea el queso mozzarella por encima. Hornea a 180°C (350°F) durante 20-25 minutos, o hasta que el queso esté derretido y dorado.
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