La ciudad de Ghaziabad, en la India, se encuentra bajo una profunda conmoción tras el fallecimiento de tres hermanas este miércoles.
Las menores de 12, 14 y 16 años perdieron la vida tras lanzarse desde el noveno piso del edificio donde residían, una decisión aparentemente motivada por el retiro de sus teléfonos móviles por parte de sus padres.
Según los informes de la Policía local, la tragedia fue el punto culminante de un proceso de adicción digital que se extendió por más de tres años.
La investigación indica que las adolescentes habían mostrado un declive significativo en su rendimiento académico y un ausentismo escolar recurrente. Su tiempo diario estaba dedicado casi exclusivamente al consumo de contenido surcoreano, incluyendo música (K-pop), series y un juego interactivo de rol basado en tareas emocionales, conocido popularmente como «juego de amor».
La situación se tornó crítica cuando los progenitores, preocupados por el aislamiento y la falta de progreso escolar, decidieron restringir el acceso a los dispositivos móviles. De acuerdo con las autoridades, las hermanas se encerraron en su habitación durante la madrugada bajo el pretexto de salir a beber agua, momento en el que se precipitaron una tras otra al vacío.
Tres hermanas mueren en la Ghaziabad
Antes del suceso, las jóvenes dejaron un diario de ocho páginas y un mensaje manuscrito directo para su padre. «Lean todo lo que está escrito en este diario porque todo es verdad. Lo siento mucho. Perdón, papá», decía el texto, acompañado de un dibujo de un emoticón llorando.
El contenido de la nota revela el nivel de influencia que la cultura pop surcoreana ejercía sobre ellas. Fragmentos compartidos por el padre detallan frases como: «Corea es nuestro mayor amor… no podemos renunciar a Corea, así que nos estamos matando». El escrito finaliza con una amarga recriminación: «Intentaste alejarnos de los coreanos, pero ahora sabes cuánto amamos a los coreanos».
Los agentes encargados del caso sostienen que las menores estaban «profundamente influenciadas» y atrapadas en una dinámica de adicción psicológica.
Este caso ha reabierto el debate en la India sobre la falta de herramientas para que los padres gestionen la dependencia tecnológica de sus hijos y la necesidad de atención psicológica temprana ante signos de aislamiento social derivados del mundo virtual.
Puedes seguir leyendo:














