La sociedad argentina se encuentra conmocionada tras el hallazgo de los cuerpos de tres jóvenes, incluyendo una adolescente, en el patio de una vivienda en Florencio Varela, provincia de Buenos Aires.
Las víctimas, identificadas como Morena Verri (20), Brenda Loreley Del Castillo (20) y Lara Morena Gutiérrez (15), habían sido reportadas como desaparecidas desde el pasado viernes.
Los cuerpos fueron encontrados el pasado miércoles con signos de torturas y mutilación, en un crimen que, según las autoridades, está directamente vinculado a organizaciones de narcotráfico. Hasta el momento, dos hombres y dos mujeres han sido detenidos en relación con el caso.
Triple feminicidio en Argentina
La Conexión con el Narcotráfico y el «Mensaje»
Las jóvenes fueron vistas por última vez subiendo a una camioneta blanca en La Tablada. Las investigaciones han arrojado detalles macabros, incluyendo la posible transmisión en vivo de las torturas y el triple homicidio a través de redes sociales para un grupo cerrado de unas 40 personas, presuntamente miembros de la organización criminal. El mensaje enviado era escalofriante: «Miren lo que les pasa a los que nos roban».
El ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires, Javier Alonso, afirmó que las evidencias apuntan a un ajuste de cuentas narco. «Iban a participar en un evento al que las habían invitado sin saber que estaban cayendo en una trampa organizada por una organización trasnacional de narcotráfico que había perpetrado una estrategia para asesinarlas», declaró Alonso.
Por su parte, la fiscal Mónica Cuñarro reforzó la teoría del «mensaje interno» para los distribuidores de drogas (dealers). Según Cuñarro, el crimen no se origina por una guerra entre bandas, sino como una advertencia brutal: «a quien roba le pasa eso”. La fiscal enfatizó que las tres jóvenes son «víctimas», sugiriendo que alguna de ellas pudo haber tenido un contacto o un conflicto de robo con algún traficante. En el desarrollo de la investigación ha surgido el nombre de un presunto responsable conocido como «Pequeño J».
Indignación, Estigmatización y Protestas
El triple homicidio ha desatado una ola de protestas y marchas a lo largo del país. Cientos de personas, incluyendo movimientos sociales y colectivos feministas, se manifestaron el miércoles bajo la consigna «Basta de femicidios, basta de matarnos, ¡todas las vidas importan!».
Gran parte de la indignación pública se centra en el manejo mediático del caso. Colectivos feministas han denunciado la estigmatización de las víctimas en la prensa tradicional y en redes sociales, donde se destacó su presunta condición social y se las llegó a llamar «viudas negras», sugiriendo que habían robado a los narcotraficantes y responsabilizándolas así de su propia tragedia.
Activistas han alzado la voz para refutar la narrativa que culpa a las jóvenes, especialmente en el caso de la menor de 15 años. «El verdadero delito en estos casos es trata de personas con fines de explotación sexual,» explicó una activista, rechazando la sugerencia de consentimiento y la calificación del crimen como un simple ajuste de cuentas entre criminales, insistiendo en que se trata de femicidios en un contexto de explotación y violencia extrema. Los manifestantes exigen justicia y un cese a la criminalización de las víctimas.
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