La canonización del Dr. José Gregorio Hernández Cisneros y de la madre Carmen Rendiles ha motivado a la Diócesis de Trujillo, cuna del «médico de los pobres», ha emitir un decreto especial para establecer una amplia y fervorosa programación.
El objetivo es claro: celebrar con júbilo la llegada a los altares de los dos venezolanos que marcan un hito tanto en el ámbito eclesiástico como en la vida nacional.
Este evento representa no solo un triunfo de la fe para los creyentes, sino un reconocimiento global a la santidad de figuras venezolanas. La Diócesis busca asegurar que cada parroquia y cada hogar se una a esta manifestación de fe y alegría.
Monseñor Fernández detalla la programación de celebración
El obispo diocesano, monseñor José Trinidad Fernández Angulo, ha sido el encargado de dar a conocer los seis puntos fundamentales que regirán las celebraciones.
El decreto está dirigido al clero, a las parroquias, a los agentes de pastoral y a todos los creyentes y devotos del primer santo trujillano, José Gregorio Hernández. Se busca una participación masiva y fervorosa que trascienda los límites de los templos.
El primer punto establece la organización de una novena de actividades que incluirá oraciones y celebraciones eucarísticas desde el viernes 10 hasta el sábado 18 de octubre. Esta preparación espiritual será el preámbulo perfecto para el magno evento de la canonización que está por llegar.
Llamado a la acción y manifestaciones de júbilo público
El decreto diocesano extiende la celebración al ámbito doméstico y comunitario con peticiones concretas.
En primer lugar, se pide que la Misa del domingo 19 de octubre se celebre con una participación «decidida, fervorosa y alegre», expresando públicamente acciones de gracias al Señor por los bienes recibidos.
Además, se insta a los fieles a manifestar su júbilo instalando un pequeño altar religioso en la entrada de sus casas, templos e instituciones.
Este altar debe incluir un crucifijo, una imagen de la Virgen María y una estampa o imagen de San José Gregorio Hernández.
También, para enfatizar la comunión y el orgullo patrio, se solicitó colocar en un sitio visible la bandera pontificia, la de Venezuela y la del estado Trujillo, en todos los hogares y templos católicos.
Para sellar este momento histórico, Monseñor Fernández solicitó un sonoro repique de campanas en todos los templos y capillas de la jurisdicción diocesana.
Este acto simbólico está programado para las 12 del mediodía del día 19 de octubre, justo después de que se desarrolle la ceremonia de canonización en Roma. El repique de campanas será un eco de gratitud que resonará a lo largo del estado.
Puedes seguir leyendo:















