La zona de la papada es una parte importante del cuerpo, tanto a nivel estético como médico. Este problema se ha asociado a un tema de belleza, pero no, se forma por la acumulación de grasa, lo que podría suponer riesgos cardiometabólicos.
A continuación, te explicaremos una rutina de ejercicios que puedes realizar en cualquier lugar y momento del día para disminuir la papada. En caso de tener sobrepeso, se puede eliminar bajando unos kilos, o simplemente realizando ejercicios que fortalezcan los músculos del cuello y del rostro.
- Lengua de prensa. Lo primero que debes hacer es sentarte con la espalda totalmente recta y con los hombros descolgados o hacia abajo. A continuación, extiende el cuello (como si estuvieras mirando el techo) y aprieta tu lengua contra el paladar superior y posterior, a la vez que flexionas la cabeza (buscando tocar el pecho con la barbilla). Realiza esto sin dejar de presionar la lengua contra el paladar superior. Luego, relaja la lengua y vuelve a la posición inicial. Debes hacer veinte repeticiones de este ejercicio al día.
- Gesto de puchero e inclinación. Puedes hacer este segundo ejercicio tanto sentado como de pie. Saca tu labio inferior tan lejos como sea posible (mientras haces el gesto de puchero y contraes el cuello). A continuación, contrae los músculos del cuello, flexiona la cabeza, llevando la barbilla contra el pecho. Realiza este ejercicio sin arquear la espalda o alzar los hombros y al acabar, vuelve a la posición inicial y haz veinte repeticiones al día.
- La “O”. Al igual que los ejercicios anteriores, debes tener la espalda totalmente recta y los hombros caídos. Extiende el cuello (tira la cabeza hacia atrás), cierra los labios y, al cerrarlos, busca formar una “O” con ellos. Mantén los labios cerrados formando la “O” a la que vez que mantienes la posición de extensión del cuello durante, aproximadamente, veinte segundos. Haz diez repeticiones al día de este ejercicio.
- “Besando” el techo. Para este último ejercicio tienes que estar de pie y dejar los brazos colgando por completo. A continuación, extiende cuello y frunce los labios (como si quisiéramos besar el techo). Debemos extender los labios lo máximo posible, mientras notamos el endurecimiento de los músculos del cuello y la barbilla. Mantén la posición de los labios por lo menos durante cinco segundos y vuelve a la posición inicial. Realiza alrededor de quince repeticiones de este ejercicio a diario.
¡Empieza a practicar estos ejercicios y luce un rostro sano!
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