Ante la profunda coyuntura social y habitacional que atraviesa el país, la Universidad Central de Venezuela (UCV) ha tomado medidas extraordinarias en su planificación institucional.
El Consejo Universitario de la principal casa de estudios de la nación acordó suspender de forma oficial todas las actividades académicas ordinarias, extendiendo la pausa académica preliminarmente hasta el próximo 1 de septiembre.
La determinación del máximo organismo rector busca concentrar la logística, la infraestructura y el capital humano de la institución de manera exclusiva en las labores de apoyo técnico, atención humanitaria y reconstrucción civil tras el destructivo doble sismo registrado el pasado 24 de junio.
UCV clases suspenden
Esto es con el propósito de canalizar el compromiso de la población estudiantil sin detener su avance formativo social, la universidad validará formalmente como horas de servicio comunitario el trabajo técnico e institucional desempeñado por los voluntarios en el Centro de Acopio de la Federación de Centros Universitarios (FCU-UCV).
El voluntariado como eje del servicio comunitario
Sin embargo, en este ámbito operativo, se recomendó a los consejos de cada facultad la apertura inmediata de proyectos de servicio comunitario estrechamente vinculados con el contexto del desastre natural. Asimismo, se instruyó el fomento de actividades bajo la modalidad de docencia-servicio y la oferta permanente de asignaturas del Programa de Cooperación Interfacultades (PCI) orientadas a:
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Primeros auxilios y soporte de vida.
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Gestión, evaluación y prevención de riesgos.
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Diagnóstico estructural preventivo de edificaciones.
Telemedicina para mitigar el colapso hospitalario
En materia de salud colectiva, la Facultad de Medicina, en alianza estratégica con la plataforma de la Unidad Médica de Inteligencia Asistencial (UMIA), activó de manera inmediata una red de asistencia médica remota. Asimismo, este mecanismo está diseñado de forma exclusiva para ofrecer diagnóstico preventivo, triaje y orientación profesional vía telefónica a los damnificados y sus familiares, evitando traslados innecesarios y resguardando la capacidad operativa de los centros de salud físicos.
Mientras tanto, el decano de la Facultad de Medicina, doctor Mario J. Patiño, enfatizó que esta iniciativa busca captar de forma permanente a nuevos médicos y especialistas voluntarios que sirvan de guía a los pacientes en la búsqueda de alivio físico y emocional en las zonas de mayor vulnerabilidad.
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