El Gobierno de Malasia aprobó este 1 de enero la Ley de Seguridad en Línea (ONSA), la cual busca transformar la responsabilidad de las plataformas digitales, obligando a gigantes como TikTok, Facebook y YouTube a implementar medidas estrictas de protección, especialmente dirigidas a los menores de edad.
Un nuevo marco de rendición de cuentas
La Comisión de Comunicaciones y Multimedia de Malasia (MCMC) aclaró que la ONSA no está diseñada para imponer restricciones a los ciudadanos, sino para supervisar a los proveedores de servicios con más de ocho millones de usuarios.
Bajo este esquema, las licencias que otorgaban exenciones previas a estas empresas han quedado extinguidas, sometiéndolas directamente a la jurisdicción y supervisión del Estado malasio.
El objetivo principal es que las plataformas de uso masivo estén sujetas a una rendición de cuentas real.
Según la MCMC, esto incluye la creación de mecanismos robustos para apoyar la denuncia y brindar asistencia técnica inmediata a los usuarios que enfrenten riesgos en el ecosistema digital.
Verificación de edad: El próximo gran reto
Uno de los puntos más ambiciosos del plan gubernamental es la instauración de una edad mínima obligatoria para el uso de redes sociales.
Aunque la ONSA no impone una tecnología específica, el Ejecutivo liderado por el ministro de Comunicaciones, Fahmi Fadzil, ya explora diversos métodos de verificación de edad. Las propuestas iniciales sugieren un rango de restricción que oscila entre los 13 y los 16 años.
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