Los helados son, sin duda, la merienda preferida de muchos, pero a menudo vienen cargados de conservantes y azúcares añadidos.
Sin embargo, la tendencia hacia una alimentación consciente ha rescatado una técnica infalible para disfrutar de un postre de alta calidad desde la comodidad del hogar.
Hoy te traemos una práctica receta que podrás realizar con solo dos ingredientes. El resultado es un helado de cambur (banana) extremadamente cremoso, naturalmente dulce y totalmente libre de azúcares procesados.
Helado de cambur cremoso
Ingredientes:
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2 cambures grandes: Deben estar muy maduros (con manchas oscuras en la piel).
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1 cucharada de mantequilla: Aporta la untuosidad y el brillo final.
Preparación:
El secreto de esta receta reside en el estado de la fruta. Debes disponer de cambures maduritos, de esos que están al límite de su consumo al natural; mientras más manchas tengan, más aroma y dulzor aportarán al resultado final.
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Congelación: Pela y corta los cambures en rodajas uniformes. Guárdalos en una bolsa hermética y congela durante al menos 2 horas.
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Procesado: Coloca las rodajas congeladas en el vaso de una batidora o procesador. Tritura a alta velocidad en pulsos cortos, removiendo de vez en cuando para asegurar que la mezcla sea homogénea.
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El toque final: Cuando la textura sea ligeramente cremosa, añade la cucharada de mantequilla. Tritura nuevamente hasta obtener una consistencia sedosa.
Puedes disfrutarlo al instante para una textura tipo soft serve o llevarlo al congelador en un recipiente hermético entre 30 y 60 minutos si prefieres una consistencia más firme para formar bolas de helado tradicionales.
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