El domingo es sinónimo de reunión, descanso y, sobre todo, de buena mesa. Si buscas sorprender a tu familia con un plato nutritivo y diferente, las pechugas rellenas de espinaca se posicionan como la opción ganadora.
Esta receta combina la jugosidad del pollo con la cremosidad del queso y el aporte vital de los vegetales.
Pechugas rellenas de espinaca y queso
Lo maravilloso de este plato es su equilibrio, es lo suficientemente elegante para una ocasión especial, y sencillo para prepararlo sin complicaciones. Además, es una excelente forma de incluir espinacas en la dieta de los más pequeños de manera deliciosa.
Ingredientes:
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4 pechugas de pollo deshuesadas.
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200 gramos de queso crema (aporta la textura ideal).
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2 tazas de espinacas frescas (cortadas en tiras).
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1/2 taza de queso (mozzarella o tu favorito para fundir).
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2 cucharadas de mayonesa.
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1 cucharadita de ajo en polvo y 1 diente de ajo finamente picado.
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Sal al gusto.
Preparación:
Para comenzar, precalienta el horno a 180°C. La clave de esta receta está en el corte: haz una incisión en el centro de la pechuga (estilo mariposa o bolsillo) sin llegar al otro extremo. Sazona con sal y el ajo en polvo para sellar los sabores.
En un bol, crea una pasta homogénea mezclando el queso crema, la mayonesa, el ajo picado, el queso rallado y las tiras de espinaca. Rellena generosamente cada pechuga y colócalas en una bandeja para horno. Tras 30 minutos de cocción, obtendrás un pollo dorado por fuera y fundente por dentro.
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