No hay nada que se compare al aroma del pan recién horneado y entre todas las variedades, los pancitos de queso son el acompañamiento perfecto para un café por la tarde, un snack ideal para los niños o el aperitivo estrella en cualquier reunión social.
Hacer pan en casa puede parecer un desafío, pero esta receta demuestra que, con los ingredientes correctos y un poco de paciencia, cualquiera puede convertirse en un experto panadero.
A continuación, te presentamos el método definitivo para lograr unos bollitos dorados por fuera y extremadamente suaves por dentro.
Ingredientes necesarios
Para obtener aproximadamente 12 a 15 unidades, necesitarás:
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500g de harina de trigo de fuerza (o todo uso).
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10g de levadura seca (o 30g de levadura fresca).
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250ml de leche tibia.
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1 huevo grande.
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50g de mantequilla a temperatura ambiente.
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200g de queso rallado (se recomienda una mezcla de mozzarella para la textura y parmesano para el sabor).
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1 cucharadita de sal.
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1 cucharadita de azúcar (para activar la levadura).
Preparación paso a paso
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Activar la levadura: En un bol pequeño, mezcla la leche tibia con el azúcar y la levadura. Deja reposar durante 10 minutos hasta que se forme una espuma en la superficie.
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Formar la masa: En un recipiente grande, coloca la harina y la sal. Haz un hueco en el centro e incorpora el huevo, la mantequilla y la mezcla de levadura. Comienza a integrar con una espátula o con las manos.
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El toque de queso: Una vez que la masa empiece a tomar forma, agrega el queso rallado. Amasa sobre una superficie limpia durante unos 8 a 10 minutos hasta que la masa esté lisa, elástica y no se pegue a los dedos.
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Primer levado: Coloca la masa en un bol engrasado, cúbrela con un paño húmedo y déjala reposar en un lugar cálido durante 1 hora o hasta que duplique su tamaño.
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Dar forma: Desgasifica la masa presionándola suavemente. Divide la masa en porciones pequeñas y forma bolitas uniformes. Colócalas en una bandeja para horno con papel manteca, dejando espacio entre ellas.
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Segundo levado y horneado: Deja reposar los pancitos 20 minutos más. Mientras tanto, precalienta el horno a 180°C. Si deseas un acabado brillante, pincela la superficie con huevo batido.
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Cocción: Hornea durante 15 a 20 minutos o hasta que estén bien dorados.
Consejos para un resultado profesional
Si buscas un sabor más audaz, puedes añadir a la masa una pizca de orégano o ajo en polvo. Recuerda consumir los pancitos preferiblemente calientes para disfrutar de la textura fundente del queso. ¡El éxito está garantizado!
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