El tifón Kalmaegi, conocido localmente como Tino, ha desatado una ola de destrucción en Filipinas, dejando un rastro doloroso.
Las autoridades han confirmado la trágica pérdida de al menos tres personas y han reportado a doce más como desaparecidas tras el embate del fenómeno natural.
La magnitud del impacto es palpable, con más de 187.500 personas que han resultado afectadas directamente por el paso violento de este poderoso tifón.
El tifón tocó tierra en la medianoche del lunes, golpeando primero cerca de Silago, en la región de Bisayas Orientales, con vientos sostenidos de 130 kilómetros por hora.
A lo largo de este martes, Kalmaegi se ha dirigido hacia el norte, específicamente hacia la isla de Palawan, dejando a su paso escenas de devastación que mantienen en vilo a la nación.
Devastación e inundaciones calificadas de «sin precedentes»
Los informes desde las zonas afectadas describen un panorama de graves daños materiales e interrupción de la vida cotidiana.
Se han registrado inundaciones severas, con el agua arrastrando coches, anegando viviendas y provocando la caída de numerosos árboles y postes eléctricos.
Esta situación ha paralizado varias regiones y ha obligado a una respuesta masiva por parte de los equipos de emergencia.
La isla de Cebú ha sido uno de los puntos más castigados por la furia de Kalmaegi. El alcalde de la ciudad, Nestor Archival, comunicó en directo a través de sus redes sociales que doce personas fueron arrastradas por la crecida de las aguas y que, hasta el momento, su paradero sigue siendo desconocido.
Por su parte, la gobernadora regional, Pamela Baricuatro, calificó la situación como algo «sin precedentes«, haciendo un llamado urgente a la precaución ante el riesgo continuo que representan las inundaciones.
Más de 75.000 evacuados y vuelos cancelados
Ante la inminente amenaza y los riesgos que acarreaba el tifón, las autoridades filipinas se vieron obligadas a ejecutar evacuaciones a gran escala.
Más de 75.000 personas fueron trasladadas a zonas seguras para proteger sus vidas del impacto directo de Kalmaegi, una cifra que subraya la seriedad de la emergencia. Este operativo ha sido fundamental para evitar un número mayor de víctimas mortales.
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