En el vasto recetario de la repostería criolla, pocos postres evocan tanta nostalgia y hogar como la torta de pan. Lo que comenzó como una forma ingeniosa de no desperdiciar el pan del día anterior, se ha consolidado hoy como uno de los dulces más buscados y tradicionales en las panaderías y hogares de toda Venezuela.
Su textura densa, casi similar a la de un pudín, y su característico baño de caramelo, la convierten en «lo máximo» a la hora de la merienda, especialmente cuando se sirve bien fría y acompañada de un café recién colado.
Torta de pan
Ingredientes:
Para recrear esta joya culinaria en casa, se requieren elementos sencillos pero fundamentales:
-
400 g de pan (canilla o francés) troceado, 3 tazas de leche líquida, 4 huevos y 1 lata de leche condensada.
-
1 taza de azúcar, 1/2 cucharadita de vainilla y 1/4 de taza de materia grasa (aceite o mantequilla derretida).
-
1/2 taza de uvas pasas (pueden ser mixtas con arándanos) remojadas en 2 cucharadas de ron.
-
1 taza de azúcar y 1/4 de taza de agua.
Preparación:
La clave de una buena torta de pan reside en la paciencia y el reposo. Aquí te explicamos cómo lograrlo:
-
El remojado: El primer paso consiste en hidratar el pan troceado en la leche durante media hora. Paralelamente, deja que las pasas absorban el ron para potenciar su sabor.
-
La mezcla: Tritura el pan (con las manos o un tenedor) y mézclalo con el resto de los ingredientes (huevos, leche condensada, azúcar, vainilla y grasa). Incorpora las pasas y deja reposar la mezcla final por 20 minutos.
-
El caramelo: En un molde de unos 20-22 cm, cocina el azúcar con el agua a fuego lento hasta obtener un dorado claro. Recubre las paredes del molde y deja enfriar.
-
Horneado: Vierte la mezcla en el molde acaramelado (puedes untar un poco de mantequilla adicional en los bordes) y hornea por aproximadamente una hora o hasta que la torta haya crecido y esté firme.
El consejo final: Para un desmolde perfecto, asegúrate de hacerlo con cuidado mientras la torta aún conserve algo de calor, pero no esté hirviendo. Una vez lista, refrigérala para disfrutar de esa consistencia única que solo la torta de pan venezolana puede ofrecer.
Puedes seguir leyendo:















