Un violento tornado azotó el estado de Paraná, en Brasil dejando un panorama de destrucción masiva y una trágica cifra de víctimas.
El evento meteorológico, ocurrido el viernes, ha sido confirmado por las autoridades brasileñas con un saldo inicial de cinco personas fallecidas y aproximadamente ciento treinta heridos.
El Sistema de Tecnología y Monitoreo Ambiental de Paraná (Simepar) reportó que los vientos alcanzaron velocidades extremas, oscilando entre los 180 y 250 kilómetros por hora.
Esta fuerza descomunal no solo arrasó viviendas y la infraestructura esencial de la localidad, sino que también volcó vehículos y provocó el colapso de edificaciones completas en esta zona de cerca de 14.000 habitantes.
Escena de desastre: Tareas de rescate complicadas por los escombros
La Defensa Civil de la región de Paraná fue la encargada de confirmar el trágico balance, indicando que el impacto del fenómeno se concentró con mayor rigor en el área urbana y rural de Rio Bonito do Iguaçu.
Detallaron que, de los afectados, existen al menos treinta heridos graves y moderados, y un centenar más con lesiones leves, a raíz directa de la catástrofe.
La magnitud de los daños materiales ha sido un obstáculo significativo para las operaciones de rescate y asistencia, debido a la caída de árboles y el derrumbe de numerosas casas.
Las impresionantes imágenes y grabaciones compartidas por los residentes locales en redes sociales evidencian la fuerza destructiva del tornado y la desesperación de los habitantes ante la pérdida de sus hogares.
Ante la emergencia, el Gobierno Federal de Brasil ha movilizado recursos y equipos para auxiliar a la población afectada, siguiendo la directriz del presidente Luiz Inácio Lula da Silva.
El ministro de Integración y Desarrollo Regional, Waldez Góes, informó mediante un mensaje en la red social X sobre la coordinación de las acciones de ayuda humanitaria.
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