Este 25 de agosto se conmemoran 13 años de la explosión que sacudió a la refinería de Amuay, un evento que marcó a la comunidad de Paraguaná y al país.
La tragedia, ocurrida en la madrugada de 2012, dejó un saldo oficial de 55 fallecidos y 156 heridos, una herida que, a más de una década, sigue abierta para quienes la vivieron de cerca.
Explosión de la refinería de Amuay: Una madrugada de caos y destrucción
La cronología de los hechos, grabada en la memoria local, comenzó a las 12:35 a.m. del 25 de agosto, cuando se detectó una fuga de propano en el bloque 23 del Complejo Refinador de Paraguaná (CRP).
Inmediatamente, los bomberos de PDVSA acordonaron la zona y cerraron las vías aledañas, intentando contener la situación.
Sin embargo, a la 1:07 a.m., la tensión se convirtió en terror. Los gases acumulados por la fuga detonaron, desatando una poderosa onda expansiva.
La explosión no solo consumió tres tanques de almacenamiento y varias instalaciones de la refinería, sino que también causó daños estructurales significativos en edificios cercanos, incluyendo el Destacamento Nº 44 de la Guardia Nacional.
Las llamas, que alcanzaron los 30 metros de altura, crepitaron por más de 20 horas, generando un calor abrasador que afectó a las viviendas ubicadas a escasos 300 metros. Se estima que más de 3.000 hogares resultaron afectados, algunos de ellos completamente destruidos, dejando a innumerables familias sin techo.
Puedes seguir leyendo:















